El cáncer de cuello de útero es una de las neoplasias más frecuentes en la mujer. Prácticamente la totalidad de ellos se relacionan con la infección previa del virus del papiloma humano (HPV) de alto riesgo. Son serotipos de alto riesgo el 16, 18, 31,33,35,39,45,51,52,56,58,59,68,73 y 82.

Para el despistaje precoz de la enfermedad se suele utilizar la citología cervical. Que consiste en la búsqueda de células premalignas y malignas al microscopio. Estas se tiñen previamente según la técnica ideada por Papanicolau, motivo por el que a la citología cervical también se la llama test de Papanicolau.

Sin embargo, resulta cada vez más interesante identificar a las mujeres infectadas por formas de alto riesgo del virus del papiloma humano (HPV). En China, en una población de 12500 mujeres se observó que 230 presentaban infección por algún tipo de alto riesgo de HPV. A todas las mujeres se las realizó también citología. De estas 200 estaban alteradas. Tanto a las pacientes infectadas como a las pacientes con lesión citológica se les realizó una colposcopia con biopsia, ya que esta continúa siendo la técnica más adecuada para estudio en pacientes de riesgo. Se observó que el estudio de HPV era capaz de identificar un mayor número de lesiones premalignas y malignas de cáncer de cuello de útero que la citología.

Esto sugiere que el estudio de HPV y la colposcopia de pacientes infectadas mejorarían significativamente el diagnóstico precoz del cáncer de cuello de útero y con ello las posibilidades de curación y supervivencia.